la hora de la oscuridad
Cuándo llega la noche me da miedo , los veo, me observan y puedo oír el murmullo de sus voces.
aunque
algunas veces puedo oír cientos que proceden de su mundo, no sé
que quieren, pero aún así me da miedo.
Se
lo he dicho a mi madre lo que veo por las noches, pero ella con su
mirada dulce como su propia voz me dice que eso es mi imaginación, porque siempre he sido muy asustadiza y cualquier ruido me asustaba
pero ahora tengo 15 años soy un adolescente se separar la realidad y
la fantasía y lo que me pasa por la noche no es fantasía, no sé
quién son, ni que desean de mí solo sí que no soy la única que
los ve.
Algunas
veces sé que son ellos que quieren que los oigan y vea lo que ocurre a
otras adolescentes como yo.
Qué
son observadas para después la examina y ellas gritan de dolor no
sé lo que les hacen ,pero sí mucho daño y me temo que luego seré
yo el que sufra.
De
nuevo la oscuridad en casa están todos descansando los veo venir sus
caras ya no están ocultas bajo el manto de la oscuridad veo sus
formas qué son aterradoras sus ojos son color en la misma sangre su
nariz es larga rugosa de la que cae un extraño líquido verde y al
rozar el suelo lo quema ,su boca es la más aterradora largos dientes
tan afilados cómo estiletes ropaje es oscuro pero que roza el suelo
dando un extraño sonido que me hiela la sangre y viene hacia mi.
Sus
manos son largas delgadas casi se le podía decir que sus huesos se
le ven y sus uñas van rozando la pared haciendo un ruido estridente
quiero escapar. pero mi cuerpo no se mueve estoy paralizada por el
propio miedo me sonríe cada vez más cerca sus dedos tocan mi piel y
se abren heridas brotando la sangre a borbotones grito con todas mis
fuerzas y de pronto unas luces cegadoras envuelve mi habitación mi
madre entra asustada y me pregunta ¿Qué me pasa?
Yo
temblando intento parar la sangre qué brota de mis brazos.
Le
digo que me limpié la sangre pero ella está aturdida y me dice que
no me pasa nada me abraza y me dice que descanses luego se marcha
cuando la oscuridad me envuelve lo veo tan cerca de mí qué sé que
el no me dejara tener un mañana, porque se saciará de mi sangre y
mi carne.
Quiero
volver a gritar pero de mi garganta no brota sonido porque la sangre
brota a borbotones de mi garganta abierta por las uñas tan afiladas
como un estilete .

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