Sabia que en aquel recinto estaba a salvo, ellos me protegerían.
Pero ahora no estoy tan segura.
Aunque les cuento lo que va a suceder, pero no me creen ,piensan que no estoy loca.
Pero no lo estoy,
cuando intento volverse a contársela, me atiborran con los medicamentos que me hacen dormirme.
Pero no debo dormir, debo estar despierta, vigilar.
Aunque llevo en esta centro psiquiátrico unas semanas, empiezo a pensar que no estoy tan segura.
Se que todavía no pueden entrar, tarde o temprano lo harán.
Y eso será nuestro fin..
por eso intento convencerlos, ellos me miran con tristeza, piensan que estoy loca.
Pero yo se que no lo estoy, ¡ oh quizás lo estés! Y no lo sepa.
No lo estoy, mi mente esta clara.
Yo los veo con claridad, y ellos desean destruirme.
No quiere que los avise..
aunque saben que nadie me cree.
Porque me han cerrado en este recinto.
Y eso les esta dando fuerza para traspasar su realidad a la nuestra.
Y con eso nuestra destrucción.
En eso oyó pasos que se acercan a mi habitación ¿ Quien será?
Se abre la puerta y aparece una mujer rubia de ojos azules, va vestida con una camisa blanco con
vaqueros azules y botas me sonríe y yo me levanto gracias por venirme a verme Viana
y me abraza.
Bueno que quieres me dice- ella
tienes que ayudarme le pido.
¿Por qué ? Respondió- la otra
estas donde queremos abrevio-Viana
no te entiendo le grite
muy fácil dijo-la otra
estamos aquí y pronto seréis nuestros.
¡ No! Le grite
no puede ser, tú eres mi hermana.
Lo era contesto-esta
ahora es nuestra, como lo serás
tu.
No no grite golpeando el suelo.
La mujer se fue riendo.
Y yo sentí aquello se iba apoderando de mi, había perdido mi lucha.
Como la humanidad.
Y llore como nunca lo había echo, ni lo haría.
Porque ya no seria yo.
Porque seria parte de ellos.
