
Hace
una semana que a David había empezado a trabajar en uno de los
concesionarios de coches más importantes de Marte. Y a pesar de ser
un novato de solo 20 años y no haber trabajado nunca en ventas. En
aquella semana consiguió unas buenas ventas. Su jefe orgulloso le
dio un nuevo encargo el vender un viejo Ferrari color rojo que un
cliente se lo trajo para la venta.
Y
siendo una antigüedad podría venderlo muy caro.
Así
que David contento con el encargo se puso manos a la obra cada
cliente que entraba y que parecía que podía gustar aquella
antigüedad, pero muchos de estos lo miraban y se iban por los más
modernos.
El
joven le gustaba ver la forma del coche el Ferrari.
Así
él tuviera dinero, sí que lo compraría decían que corría mucho
aquel coche.
Sus
compañeros se reían de él.
A
David tú no tienes pasta este coche solo puede comprarlo el que
tiene mucho. y tú no creo que lo tengas nunca.
Vale
contestaba -él, pero no me digáis que no es hermoso.
Los
otros se iban riendo.
En
eso vio otro de los vendedores mirando el coche.se acerco y le
pregunto ¿Pasa algo?
Este
sin volverse no lo notas.
El
que dijo-David
El
otro se volvió la maldad que envuelve este coche.
No
te entiendo abrevio-el
Los
ojos grises lo miraron esa maldad que viene del mismo infierno.
El
chico lo miro un tanto confuso.
No
le hagas caso grito- uno que estaba al fondo de la tienda.
Esta
un poco tronado.
David
se echó a reír.
Aquel
furioso algún día demostraré que ese coche viene de el
infierno.
Iba
a contestarle.
Cuando
en ese momento entro un hombre alto que al ver el coche grito es para
mi.
Y
contento- el joven se dirigió a el.
Juntos
lo llevo a la oficina.
El
papeleo no le llevó más de 10 minutos.
Por
ser novato había conseguido una buena venta.
En
eso se acercó el hombre y susurrando lo habéis condenado.
¡Perdone!
Dijo-el
Pero
yo solo he vendido un coche nada más.
Eso
te crees tú repuso -el hombre
Mañana
lo volverás a ver.
Otro
de los vendedores un poco más mayor que él riendo no hagas caso
Alberto está un poco locuelo, no le gusta que te ha dado ese encargo
a ti. Siendo novato, y el fue uno de los mejores vendedores.
Los
años no perdonan.
Aquel
se volvió yo fui el mejor, y lo sigo siendo por eso sé que eso
color rojo está maldito y vosotros también lo sabéis y volverá a
suceder.
Los
otros se rieron y el también
El
resto del día hubo algunas ventas más, cuando cerraron la tienda él
se fue contento.
Por
la mañana volvió a ver otro coche rojo le extrañó pero sabiendo
como era su jefe seguro que había buscado otros clientes qué
deseaban vender.
Aquel
día parecía que entran pocos clientes y los que entraban apenas se
fijaban en el coche.
Volvió
a ver Alberto mirando ya te lo dije que volvería solo está
esperando su presa y cuando éste o mejor dicho sepa cuál es
brillará con todo su esplendor, pero esta vez voy averiguar la
verdad, aunque sea sacrificando mi vida.
No
sea teatral contestó -David
El
otro lo miro fijamente no lo soy, mañana cuando vuelvas verás el
coche pero yo no porque quizás esté muerto.
El
chico se echó a reír.
En
eso entró una mujer rubia de unos
40
años iba con un vestido muy corto y ajustado color negro y botas
altas, lo miraba todo con indiferencia hasta que vio el coche rojo y
empezó a gritar no me importa el precio lo voy a comprar.
Esta
vez fue el propietario del concesionario que se encargo del
cliente.
Vio
Alberto. Muy nervioso pero ya no le hizo caso siguió con su
trabajo.
La
tarde fue tranquila y cuando tocó cerrar la tienda todos se
marcharon a celebrar la venta del Ferrari.
Por
la mañana el joven vio otro coche rojo. Parecía que su jefe le
había cogido afición a esos coches y precisamente rojo ,debía
gustarles mucho ese color.
Lo
miro fijamente si no fuera porque era imposible, juraría que era el
mismo , pero no podía ser.
En
eso que se fijo que no estaba Alberto estaría enfermo, así que se lo
pregunto a su jefe este riendo dijo -habrá cogido una borrachera y
estará durmiendo la mona.
Aunque
no estaba muy convencido siguió trabajando pero empezó a notar algo
extraño los otros, que se habían estado riendo de Alberto estaban muy serios y hablaban entre ellos, en un momento dado alguien se
acercó a él y le entregó algo, solo susurro tienes que verlo,
antes de que sea demasiado tarde.
Iba
a contestarle cuando éste se alejó a toda prisa.
Aunque
no lo había visto sabía que era una célula de memoria.
Cuando
llegó la hora de almuerzo se dirigió hacia un cuartillo dónde
había unos ordenadores se sentó puso la célula de memoria sobre
una de las teclas y la pantalla se encendió se vio un hombre que
está un tanto nervioso hoy voy a descubrir la verdad y no sé si
podré decirla yo mismo, me temo que lo que yo voy a ver será lo
mismo que lo han visto los demás que se han acercado demasiado a
eso.
La
pantalla se apagó Durante unos minutos David estuvo a punto de
marcharse pero la pantalla volvió a encenderse y vio al hombre
dentro del majestuoso coche qué hablo estoy dentro de él y no veo
rastro de la mujer, ni de la sangre pero se que esa cantidad que he
visto en el suelo era de ella y no creo que tuvieras fuerzas para dar
unos pasos , sí ha muerto dónde está su cadáver, tengo miedo
mucho. En ese momento hizo una mueca de dolor, y se toco la espalda y
se miró la mano la tenía manchado de sangre, cómo se había hecho
una herida y volvió a sentir un dolor más fuerte en la espalda como
si algo estuviera mordiendo grito quiso moverse pero no podía, algo
le estaba mordiendo con ferocidad sus piernas sangraban asustado
gritó con todas sus fuerzas sentía como los huesos se iban
quebrantando y parte de él iba siendo absorbido por el mismo dónde
estaba sentado volvió a gritar pero ya su cuerpo se iba rompiendo y
la sangre lo envolvía poco a poco iba siendo devorado .
luego
ya no quedaba más que la sangre y de la tapicería brotó un liquido
qué fue limpiando todo el interior. Luego todo estaba perfecto como
si no hubiera pasado nada. Y se apagó la pantalla muy pálido David
volvió a coger la célula de memoria ahora sí que sabía lo que
tenía que hacer avisar a la policía aunque no sabía que podía
hacer esto con aquello.
Salió del cuartillo y deprisa de
la tienda cuándo había hecho solo apenas unos pasos sentí una una
explosión que lo tiró al suelo, cuando se levantó vio cómo las
llamas iban devorando el local. Muy asustado corrió hacia la
jefatura de policía más cercana entro asustado y empezó a hablar
con uno de ellos que lo intento calmar pero él no podía, estaba
aterrado tenía que contarle lo que había visto aunque lo creyeran
loco .
El policía de más de 50 años lo llevó hacia una
de las oficinas y lo intento calmar.
Pero él no podía
tenía que contarlo y empezó a hablar, cuando terminó vio en el
rostro del policía serenidad y le grito no estoy loco tengo la
prueba en esta célula de memoria.
policía se levantó y
fue hacia unos ficheros sacó unas fichas y se las enseño y hablo ve
este lugar hace 30 años que abrió y murieron todos.
Y que
dijo- el joven.
El policía muy serio esto ocurre cada 30
años y mueren todos los que entran a trabajar en ese lugar.
El
joven nervioso entonces lo que yo traigo aquí es una prueba , podrán
parar los.
No lo creo repuso -el policía.
En ese
momento se abrió una puerta y apareció un joven con quién hablas
Grant.
Este serio con alguien que no sabe qué murió en el
incendio.
¡No entiendo !Dijo-el otro
el policía
susurro dentro de 30 años lo entenderás ,cuando el vuelva otra vez.
Fin
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